10 CLAVES PARA UN JARDÍN SOSTENIBLE

IMAGÍNATE UN JARDÍN SIN MANTENIMIENTO

Un jardín sostenible es aquel que se sostiene con sus propios recursos. Un jardín bien planeado en su madurez puede llegar a no requerir ningún tipo de cuidados.

Te propongo 10 ideas para que tu jardín sea sostenible.

1. Plantas autóctonas

Para reducir las necesidades del jardín no hay nada mejor que tener un jardín de plantas autóctonas, es como si te metieras el campo dentro de casa.

Las plantas autóctonas están acostumbradas al clima, a los períodos de sequía y de lluvias, a las plagas de la zona… Todo ventajas para disfrutar de nuestro jardín sin esforzarnos demasiado. Digamos que ellas se las arreglan solas.

En la mayoría de países los ayuntamientos publican guías de plantas de la zona, ese es nuestro catálogo de plantas, aunque también podemos utilizar especies que no sean de la zona y que se adapten al clima, pero que no sean invasoras.

En levante hay publicado un libro que es la base de mis jardines, “Jardinería mediterránea sin especies invasoras” de Pere Fraga i Arguimbau, del que os hablo en x libros que yo uso en jardinería sostenible. De todas formas os dejo el enlace para que lo podáis descargar.

2. Plantas medicinales y culinarias

Tomillo, caléndula, laurel, romero..

Existen una gran cantidad de plantas que nos ayudan en el día a día, tenerlas en el jardín nos da cierta comodidad a la hora de ir a buscarlas y crea una atmósfera que atrae fauna beneficiosa para nuestras plantas (abejas, mariquitas…)

3. Zonificar el jardín

Para reducir las necesidades de agua debemos reagrupar plantas con el mismo o parecido índice de tolerancia a la sequía (ITS).

Este índice nos indica cuanto tiempo puede permanecer una planta en condiciones de sequía, en la guía antes mencionada os indica el índice de cada especie. En xerojardinería se aconseja zonificar el jardín en 3 zonas definidas:

-zona de más riego, la más pequeña, donde plantaremos las especies más frondosas que hayamos elegido y en la que podemos incluir un trocito de césped.

– zona de riego medio, en la que elegiremos especies que necesiten poca agua.

– zona sin riego, donde podemos incluir plantas como romero, lavanda, tomillo, madroño…

El jardín también se puede convertir en una ayuda de ahorro energético para nuestra casa.

Podemos plantar enredaderas o árboles caducos en las paredes y en las zonas de descanso para conseguir sombra en verano y sol en invierno.

La parra virgen es ideal para tapar una pared en verano, en invierno dejará que los rayos del sol la calienten.

4. Riego eficiente

Ya tenemos lo principal para un riego eficiente, zonas según necesidades. Ahora nos toca elegir el riego.

El riego localizado o el riego por goteo es el más eficiente ya que evita que se desperdicie agua. Así el control sobre la cantidad de agua para cada especie es más sencillo.

Un programador que sectorice el riego por zonas hará que nos olvidemos del calendario y del reloj.

5. Recoger agua de lluvia

El agua de lluvia indiscutiblemente es la mejor para regar nuestro jardín por su pureza.

Recogerla no es ningún misterio, podemos poner canalones al final de las bajantes del tejado y dirigirla hacia un depósito preparado para almacenarla.

Desde este depósito podemos redirigirla hacia nuestras zonas de riego, incluso podemos poner un programador para regar a baja presión.

6. Iluminación sostenible

Para iluminar el jardín existen una gran cantidad de focos con bombillas de bajo consumo, he incluso más sostenibles, las lámparas solares.

7. Compostar

Compostar es una manera de recuperar los desperdicios devolviéndolos al lugar de donde proceden.

En la naturaleza existe un ciclo de producción y recuperación que podemos imitar en nuestro jardín.

Nos ahorraremos la compra de abonos y nuestro jardín estará maravilloso.

Conozco algunos trucos para un buen compostaje que os contaré más adelante.

8. Autoconsumo

Cuantas veces oímos decir “no hay tomates como los de mi tía”.

Hoy en día no se puede comparar un tomate de supermercado o de cultivo intensivo con uno de campo.

Por eso os animo a que reserveis una pequeña parcela de vuestro jardín o algunas macetas de la terraza para vuestro propio huerto.

Con el autoconsumo no hay desperdicios, comemos más sano y se ahorra en transportes contribuyendo reducir las emisiones de gases nocivos a la atmósfera.

9. Fitosanitarios ecológicos y lucha biológica.

Existe una gran variedad de productos fitosanitarios autorizados por la agricultura ecológica, entre ellos, se encuentran productos naturales compuestos por plantas y algunos compuestos químicos no dañinos.

A mi me gusta utilizar productos fitosanitarios que puedo hacer yo mismo como preparados de cola de caballo, jabón potásico, ortiga…

Sólo los utilizo cuando es realmente necesario, ya que lo que a mi me encanta es la biodiversidad que se crea cuando se deja actuar a la naturaleza.

10. Disfrutar.

No hay nada que me guste más al levantarme, que contemplar la Naturleza, sus colores.. y qué decir del placer que producen los resultados del trabajo bien hecho.

Tu jardín va a ser un lugar muy agradable y, posiblemente eso incremente el número de visitas. No te extrañes, a todos nos encantan los lugares con buenas vibraciones.

Espero que estos pasos te hayan servido para enfocar tu jardín a la sostenibilidad, a mi me funcionan.

Y tú. ¿Cual de estos u otros sistemas conoces o utilizas en tu día a día para hacer más sostenible tu jardín? Déjame tu respuesta en un comentario.

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